Siembra

Siembra

Pregunta: siembra

después de una cosecha ¿puedo sembrar cualquier tipo de verdura o hay incompatibilidades? gracias


Respuesta: sembrar

Querido Pino,

Muchas veces en el huerto familiar no se piensa en ello, pero como ocurre en los campos cultivados por agricultores expertos, incluso en huertos pequeños es bueno rotar las hortalizas cultivadas, y esto por diversas razones.

En primer lugar, cada hortaliza cultivada libera en el suelo restos particulares derivados del desperdicio de su metabolismo, o incluso de porciones de la planta que quedan en el suelo; cultivando la misma planta durante meses, re sembrándola continuamente, se tiende a acumular estos restos, hasta el punto de hacerlos dañinos.

Además de esto, cada planta cultivada en el jardín tiene sus raíces a diferente profundidad, por lo que si seguimos cultivando tomates en la misma parcela a lo largo de los años, utilizaremos las sales minerales contenidas solo a cierta profundidad, dejando intactas las más o menos profundo.

Además, todo tipo de verdura consume en particular algunas sales minerales a expensas de otras; por lo tanto, un lecho en el que hayamos cultivado el calabacín, no será muy hospitalario con el calabacín, dado que la generación anterior eliminó la mayoría de las sales minerales esenciales para estas plantas del suelo.

¿Qué pasa con los parásitos?

Los parásitos suelen preferir unas plantas a otras, si seguimos cultivando la misma planta en la misma parcela ya tendremos parásitos esperándola, ya sean hongos o insectos; más: a menudo sucede que las esporas de los hongos se quedan en el suelo cuando hemos arrancado la verdura que vivía en ese suelo: si plantamos el mismo vegetal, los hongos ya estarán listos para infestarlo. Lo mismo ocurre con las malas hierbas, que tienden a adaptarse a los cultivos que las rodean, si cambiamos de cultivo, hacemos hincapié en las malas hierbas, que tenderán a desarrollarse con menor eficacia.

Generalmente, se consideran algunos grandes grupos de hortalizas: tomates u otras solanáceas (pimientos y berenjenas), legumbres, calabacines (y parientes, como calabazas, pepinos), tubérculos y hortalizas de hoja. También existen diferentes tipos de subdivisión de hortalizas, de hecho también hay quienes, en lugar de dividir las hortalizas por familias, las subdividen por cantidad de materia orgánica y minerales utilizados; en este caso el calabacín y el tomate se unen en un mismo grupo, porque consumen muchos minerales.

En la práctica conviene intentar rotar estos diferentes grupos de hortalizas en sus parcelas, con el fin de aprovechar al máximo el suelo; así que donde estés cultivando tomates, al final de la temporada plantarás un poco de ensalada, el año que viene pondrás judías verdes y el año que viene zanahorias (para darte un ejemplo).

Recuerde que las leguminosas en general viven en simbiosis con las bacterias que fijan el nitrógeno del aire en el suelo, por lo que el cultivo de leguminosas siempre enriquece el suelo con nitrógeno, haciéndolo más fértil en la práctica; por lo tanto, con el tiempo intenta cultivar leguminosas en una parcela, al menos una vez cada 3-4 años.

Otro consejo: no seas como mi padre, que de año en año se olvida de dónde ponía los tomates o los calabacines; equípese con un cuaderno, dibuje su huerto e indique qué verduras está plantando, como recordatorio para la próxima siembra o para la preparación del huerto del próximo año.

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Vídeo: COMO SEMBRAR PAPAYA - CULTIVO SIEMBRA Y CUIDADOS