Diseñar un huerto

Diseñar un huerto

Diseñar un huerto: riego

Antes de diseñar un huerto, es fundamental considerar la posibilidad de encontrar los recursos hídricos necesarios a nivel local. Nuestras plantas necesitarán agua en grandes cantidades, especialmente durante la temporada de verano y en periodos de mayor sequía. Preferiblemente, el jardín debe construirse cerca de una fuente de agua que nunca se seque y pueda usarse para riego. No necesita ser potable pero es importante que no contenga contaminantes y que no esté contaminado, por ejemplo, por residuos industriales o productos químicos de ningún tipo. En el caso de que ni siquiera tengas un pequeño canal de riego, tendrás que recurrir al riego manual para jardines muy pequeños o con una bomba capaz de llevar el agua necesaria a las plantas. En los huertos, el agua nunca se desperdicia y sería una buena idea diseñar un sistema de recolección de agua de lluvia.


Cultivo

El cuidado de plantas y hortalizas es un trabajo que requiere mucho tiempo y, a menudo, también agotador. Evidentemente todo está parametrizado a la cantidad de frutas y verduras que vamos a recolectar, así como al tamaño de nuestra huerta. por diseñar un huerto que tendrá una buena producción y excelente calidad de los productos, es necesario seguir algunas pero precisas precauciones. La experiencia de las personas mayores siempre puede venir en nuestra ayuda, ya que las tradiciones agrícolas son antiguas y en la gran mayoría de los casos aún funcionan a la perfección. Puede diseñar un huerto haciéndolo simplemente con azadón y pala, o podemos recurrir a medios más modernos, si es necesario motorizados o automáticos, que soportan el trabajo manual desde el inicio hasta el final de la fase de producción.


Cómo fertilizar el huerto.

Lo primero que debemos hacer es comprobar si el suelo donde vamos a colocar nuestras plantas frutales y hortalizas es fértil. Para jardines más grandes y producciones más grandes es recomendable realizar análisis reales con el asesoramiento de un experto. Para diseñar un jardín que satisfaga las necesidades vegetales de la familia, es más que suficiente con intentarlo. Generalmente, el suelo se prepara previamente con estiércol si lo tenemos disponible o mediante la compra de un abono especial en talleres especializados de bricolaje y jardinería. El suelo se prepara con una excavación más o menos profunda según el tipo de cultivo que vayamos a realizar. Tras la fertilización esperaremos a que se absorban los nutrientes. Luego procederemos a la siembra, siguiendo la periodicidad de los productos y, para quienes lo consideren útil, también las fases de la luna.


Exposición del jardín y enfermedades de las plantas.

La mejor huerta es sin duda la que está a pleno sol, ubicada en una zona libre de obstáculos, donde se produce la radiación directa durante varias horas a lo largo del día. En esta situación podremos diseñar un huerto en el que se coloquen en una posición favorable las plantas que necesiten más luz y detrás se coloquen las que van en sombra parcial. En las técnicas de cultivo, cabe destacar las asociaciones, cada vez más extendidas para favorecer el crecimiento de las plantas sin recurrir a la fertilización artificial y aprovechando la predisposición natural de determinadas especies para ayudar al desarrollo de otras. Las enfermedades y los parásitos se pueden prevenir con productos específicos o, preferiblemente, siguiendo las recomendaciones y técnicas de cultivo, especialmente evitando estancamientos y cambios de agua.

Ver el vídeo



Vídeo: INICIAR TU HUERTO URBANO, HUERTO EN CONTENEDOR T2 HC