Clematis armandii

Clematis armandii

Cuando y cuanto regar

Las trepadoras pertenecientes a la especie Clematis armandii son de hoja perenne y se caracterizan por tener numerosas y densas ramas. Para obtener ejemplares sanos y vigorosos, es importante asegurar un riego regular, a partir del mes primaveral de marzo. De hecho, estas plantas necesitan tener el suelo siempre húmedo, cuidando de evitar posibles estancamientos que empaparían el sustrato. El riego asegura el desarrollo y la producción floral y durante el verano puede ser conveniente regar varias veces a la semana, especialmente durante los meses más calurosos de julio y agosto. En otoño e invierno, los riegos se suspenden para los ejemplares cultivados en el suelo, mientras que se vuelven ocasionales para las plantas de Clematis armandii en maceta.


Como cuidarlo

Las plantas de Clematis armandii son muy rústicas y pueden adaptarse fácilmente a diferentes contextos ambientales. No le temen a las temperaturas bajo cero y se cultivan igualmente bien en las regiones costeras templadas. Uno de los aspectos más apreciados de esta especie es la floración primaveral, muy fragante y de color blanco. Clematis armandii prefiere suelos de textura media, bien drenados y ligeramente alcalinos. Generalmente, la siembra se puede realizar de octubre a marzo. Estas plantas deben protegerse de fuertes corrientes y vientos, que pueden dañar el follaje y las ramas largas. Además, es fundamental planificar la poda en primavera, para eliminar las ramas secas y dañadas de la temporada invernal.


Cuando y cuanto fertilizar

Clematis armandii, para crecer siempre exuberantemente, requiere fertilizaciones periódicas y regulares. De hecho, para las plantas cultivadas en macetas, es aconsejable utilizar estiércol maduro para mezclar con las capas superficiales del suelo. Alternativamente, puede elegir un fertilizante mineral que se distribuirá una vez al mes, de abril a julio. Para ejemplares que viven en el suelo, se recomienda optar por un abono orgánico líquido para plantas con flores, con un alto contenido en fósforo y potasio, para ser diluido directamente en el agua utilizada para el riego. En este caso, el procedimiento se puede repetir incluso una vez a la semana, continuando hasta que llega el mes de septiembre. En otoño e invierno no es necesaria ninguna fertilización adicional.


Clematis armandii: exposición, enfermedades y remedios

Un aspecto importante del cultivo de especímenes fuertes y la obtención de abundantes flores de Clematis armandii es la exposición. De hecho, si estas plantas no se colocan en un contexto ambiental favorable, tienden a producir pocas flores. Lo ideal es elegir un lugar muy soleado y muy luminoso, preferentemente orientado al este. Uno de los enemigos más peligrosos de estas plantas es la sequedad, que afecta a los nuevos brotes provocando que se marchiten. El origen es fúngico y se actúa eliminando por completo las partes afectadas. Además, como prevención puede ser útil realizar tratamientos a base de mezcla de Burdeos en primavera. La denominada tijereta es un insecto que suele atacar a las plantas de Clematis armandii, para combatirlo es recomendable utilizar insecticidas específicos.


Vídeo: Une clématite parfumée et précoce: plante grimpante clematis armandii - Truffaut